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       Siervas Ilustres

 

      -Sor Florencia Janer

      -Sor Dositea Andrés
          -Sor Perfecta Temiño     

      -  Sor Blanca Amo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 MÁRTIRES EN POZUELO DE ALARCÓN

BEATIFICADAS EN TARRAGONA

  13 DE OCTUBRE DE 2013

                SU FIESTA ES EL 5 DE DICIEMBRE

   

                      FIRMES Y VALIENTES TESTIGOS DE LA FE


      -Beata Aurelia Arambarri Fuente
    -Beata Aurora López González
         -Beata Daría Andiarena Sagaseta
         -Beata Augustina Pena Rodríguez
 

 

HOMILÍA EN LAS VÍSPERAS DE LA BEATIFICACIÓN (pdf)

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO EN LA BEATIFICACIÓN (pdf)

HOMILÍA MISA DE LA BEATIFICACIÓN. Card. Angelo Amato (pdf)

PALABRAS DE AGRADECIMIENTO del Card. Antonio Mª Rouco  (pdf)

CUATRO PALMAS PARA LAS SIERVAS DE MARÍA (Power Point)

BEATIFICACIÓN SIERVAS DE MARÍA. MÁRTIRES (Power Point)

BEATIFICACIÓN MÁRTIRES SIERVAS DE MARIA (Video)

COMO LOS MÁRTIRES. (Presentación Power Point)


     Desde 1911 contaba la Congregación de Siervas de María con una espaciosa casa en Pozuelo de Alarcón - Madrid - donde se retiraban las Hermanas mayores en busca de descanso y desde donde algunas de ellas salían gozosas, cada noche a prestar su servicio de asistencia a los enfermos en dicha población.      En 1936, con motivo de la guerra civil, Pozuelo de Alarcón, pasó a ser línea de fuego. Nuestra casa fue tomada y las Hermanas se vieron obligadas a dispersarse    entre familias conocidas,  prohibiéndosele la comunicación   de  unas  con otras e   incluso de rezar. Esto sucedía el 21 de Noviembre de 1936.

       A primeros de Diciembre la situación llegó a ser tan insostenible, que se vio la necesidad de evacuar urgentemente a las pocas personas que aún quedaban en Pozuelo de Alarcón.

       Cuatro de nuestras Hnas: M. Aurelia, Sor Daría, Sor Agustina y Sor Aurora, reconocidas como religiosas y sin negar en ningún momento su condición de consagradas fueron martirizada.

                 M. AURELIA ARAMBARRI FUENTE

       Nació en Vitoria, Álava, el día 23 de octubre de 1866 y en ese mismo día, fue bautizada en la Parroquia de Santa María de Vitoria, recibiendo el nombre de Clementina. Sus padres, fervientes católicos, educaron  cristiana y piadosamente a su hija.

    Contaba 20 años cuando ingreso en nuestro Instituto de Siervas de María, el 23 de Agosto de 1866, en la Casa Madre. Conoció a nuestra Fundadora, Santa María Soledad, siendo ella quien la admitió y de cuyas manos recibió el santo hábito, el 14 de noviembre de 1866. Hizo su profesión temporal el 18 de diciembre de 1887, siendo destinada a Puerto Rico, donde emitió la Profesión Perpetua el 18 de Diciembre de 1894.

     A los 38 años de edad, es nombrada Superiora de la comunidad de Guanajuato ( México) cargo que ejerció con gran caridad y solicitud, hasta el año 1909 en el que fue destinada para desempeñarlo en la comunidad de Durango y Puebla (México), donde vivió la terrible revolución de mexicana. Trasladada a España, en agosto de 1916,  le confiaron de nuevo el cargo de Superiora en  Mataró, Alcoy, Sarriá y Barbastro, dejando siempre en el desempeño de esta misión, el mismo celo e interés hacia las Hermanas.

    En octubre de 1929, al ser erigida la Provincia de Madrid, es trasladada a la misma como Consejera Provincial y Superiora de Pozuelo de Alarcón, hasta que en 1934, viendo que sus fuerzas naturales no le permitían seguir en tan delicado cargo, fue trasladada con gran pena por parte de los Superiores, a la enfermería de Madrid, siendo modelo de virtudes para quienes la cuidaban y visitaban. 

    El año 1936, ante el gran peligro que corrían nuestras amadas ancianitas en Madrid, se dispuso el traslado de Madre Aurelia a la casa de Pozuelo de Alarcón, para que gozara de más paz y tranquilidad, aunque los planes de Dios bien se han visto, muy diferentes.

       Tanto en la calma como en la adversidad su lema era: "De Dios somos, no permitirá que nos pase nada malo"

    En Julio de 1936, se declaró la guerra civil en España, nuestra casa fue tomada y las Hermanas tuvieron que dispersarse entre las familias conocidas, estando sometidas a una estrecha vigilancia y en absoluta incomunicación las unas con las otras. Madre Aurelia con otras tres Hermanas más, fue reconocida como religiosa y sin negar en ningún momento su condición de consagrada, fue elegida para el martirio. Es muy probable que Madre Aurelia muriera en la noche del 6 al 7 de diciembre de 1936 en Aravaca, Madrid. Contaba M. Aurelia con 70 años de edad.  

             Sor Aurora López González

      Sor Aurora nació en San Lorenzo, Madrid, el 28 de mayo de 1850. Recibió el  Bautismo el 30 de mayo del mismo año poniéndole el nombre de Justa. Dos años más tarde recibió el sacramento de la Confirmación.

   Sus padres la educaron cristianamente desde su niñez. El 20 de marzo de 1874, ingresó como Postulante en las filas de las Siervas de María, en nuestra casa de El Escorial, pasando al poco tiempo al Noviciado de Madrid, para formarse en él, según nuestras Constituciones. El 14 de mayo del mismo año vistió el Santo Hábito, cambiando su nombre por el de Sor María Aurora. El 24 de junio, hizo sus primeros Votos con el fervor que el caso lo requiere y el 2 de julio de 1897, pronunció sus Votos Perpetuos en la Casa Madre.

      El año 1885 fue nombrada Superiora de Arévalo. Volvió a Madrid en 1893, luego la destinaron a El Escorial, donde desempeño el cargo de Consiliaria. Residió también en las comunidades de Salamanca, Alcalá de Henares, Cabeza del Buey, Jaén, Cuidad Real y por último en Pozuelo de Alarcón.  

    Contemporánea de Santa Mª Soledad Torres Acosta, refleja fielmente en su vida , la sencillez y la valentía, la bondad y el espíritu sobrio, que distinguió a la Fundadora.    En su larga vida religiosa, nuestra Hermana se mostró muy amante del Instituto y sacrificada en el ejercicio de los ministerios, en el cuidado de los enfermos en sus domicilios, compartiendo con las jóvenes religiosas su rica experiencia.

    A pesar de su ancianidad, ya que al tiempo de su muerte, era la religiosa más antigua del Instituto (62 años de vida religiosa), era muy fervorosa, le gustaba ser puntual para acudir a los actos de comunidad y recordaba con frecuencia la presencia de Dios. Era trabajadora y muy animada en las recreaciones.

    Al llegar los momentos de la prueba, Sor Aurora se amoldó a todo con una docilidad admirable, aunque al quitarse el hábito, gruesas lágrimas corrían por sus mejillas. Supo dar prueba en todo momento de serenidad y abandono de los planes del Señor sobre ella. 

    En julio de 1936, nuestra casa de Pozuelo de Alarcón fue tomada por los revolucionarios y las Hermanas tuvieron que dispersarse entre las familias conocidas, estando completamente incomunicadas las unas de las otras y sometidas a una estrecha vigilancia. Sor Aurora, junto con las otras tres Siervas de María, fue reconocida como Religiosa y fue escogida para el martirio. Es muy probable que Sor Aurora muriera en la noche del 6 al 7 de diciembre de 1936 en Aravaca, Madrid. Tenía Sor Aurora 86 años de edad.

           Sor Daría Andiarena Sagaseta

      Nació Sor Daría en Donamaría  ( Navarra), el día 5 de abril de 1879, siendo bautizada al día siguiente en la Parroquia de Nuestra Sra. de la Asunción. Sus padres se esmeraron en darle una cristiana educación y muy pronto se vio el fruto de sus desvelos, con la colaboración de la gracia.

      A los 23 años, ingresó en el Instituto de las Siervas de María, el 9 de noviembre de 1902 en la casa de San Sebastián, pasando a los pocos días al Noviciado de Madrid. Recibió el santo hábito el 19 de abril de 1903, emitiendo sus Votos Temporales el 4 de mayo de 1905, siendo destinada a la casa de Zaragoza, donde permaneció hasta el 1910, ejerciendo nuestro hermoso ministerio de caridad junto a los enfermos, con celo e interés. Pasó luego a la casa de Ciudad Real y al año de estar allí, fue trasladada a Madrid emitiendo los Votos Perpetuos el 5 de mayo de 1913. No tardó en enfermar de una úlcera de estómago, distinguiéndose durante todo el tiempo que le duró la afección, por su espíritu de humildad y mortificación

    El año 1922, se le destinó al Noviciado de Madrid con el cargo de Auxiliar, misión que desempeñó con grandísima edificación de todas, siendo un modelo de virtudes para las novicias; la caridad para con éstas era la de una madre, sacrificándose por todas, siempre que la necesidad lo pedía. Esta delicada misión la ejerció por espacio de 8 años, al cabo de los cuales, fue destinada a la Casa de Pozuelo de Alarcón, donde desempeñó los cargos de Secretaria - Consiliaria en 1932. En esta comunidad también fueron visibles y admiradas sus hermosas virtudes, edificando a todas por su porte afable y religioso.

    La entrega de su vida no fue vista por las Hermanas que la conocieron como algo casual, sino como la coronación de toda una vivencia. Con frecuencia se le oía decir: “yo quiero el martirio del sacrificio diario y si Dios quiere, también morir; morir mártir por Él”.

    En el 1936, fue detenida por los revolucionarios en unión de Madre Aurelia y Sor Aurora. Según la familia que las albergaban fue Sor Daría, quien, al ser objeto de insultos y vejaciones al sospechar que eran religiosas, afirmó: “Somos, en efecto, religiosas; pueden hacer lo que quieran de nosotras, pero yo les suplico, que a esta familia no les hagan nada, pues, al vernos sin casa y autorizados por el Comité de Pozuelo nos recibieron en la suya por caridad”

    Sor Daría fue escogida para el martirio, que tuvo lugar probablemente en la noche del 6 al 7 de diciembre de 1936 en Aravaca, Madrid. Contaba Sor Daria con 57 años de edad.               

          Sor Agustina Peña Rodríguez

     El Señor concedió a Sor Agustina la gracia del martirio en plena juventud. Dichosa ella, que fue hallada digna de tal don.

      Nació en el pueblo de Ruanales, Santander, el día 23 de marzo de 1900 y el 25 del mismo mes fue regenerada con las aguas bautismales, imponiéndole el nombre de Anunciación. Sus padres se esmeraron en darle una educación profundamente cristiana. No tarda en hacerse presente en su vida el dolor. Con la muerte de su madre, conoció pronto las privaciones y el trabajo, que forjaron en ella un espíritu austero, laborioso y sensible a las necesidades de los demás.

    Dios la tenía señalada para sí. El día 14 de diciembre de 1924 ingresó en el Instituto de las Siervas de María en nuestra casa de Tudela, pasando después al Noviciado de Madrid. El 4 de julio de 1925 vistió el santo hábito y el 25 de julio de 1927 emitió sus primeros Votos, ofreciéndose al Señor con todo el fervor de su alma.

      El 9 de agosto del mismo año fue destinada a la casa de Pozuelo de Alarcón para ocuparse en los oficios domésticos. El día 5 de julio de 1933 emitió sus Votos Perpetuos en la misma casa de Pozuelo y a los 3 años pasaba a vivirlos en plenitud al cielo.

    De espíritu profundamente piadoso, dicen cuantas la conocieron, que todo se convertía para Sor Agustina en Capilla y que en cuanto podía disponer de algún tiempo libre, se retiraba ante el Señor Sacramentado para permanecer ante El profundamente recogida. 

    Tenía verdadero amor al trabajo y sus conversaciones casi siempre versaban sobre cosas espirituales. Su disponibilidad y entrega no conocieron límites cuando los Superiores le confiaron el cuidado de Madre Aurelia, aceptando este servicio como sagrado deber, levantándose por la noche, cuantas veces la enferma la llamara, sin dar nunca la menor señal de contrariedad y haciendo con ella derroches de caridad.

    En 1936 al tener que abandonar la casa de Pozuelo de Alarcón, es acogida con otras tres Hermanas en la misma familia, pero los milicianos la obligan a separarse de ellas. Se une a otra familia que huye hacia las Rozas y allí sola, es acusada de ser religiosa y habérsele visto rezar. 

    Su vida de 36 años es coronada con el martirio, el día 5 de diciembre de 1936.


   
Sus muertes se convirtieron de esta manera en una auténtica confesión de fe y en un acto de amor perfecto hacia a Aquél que fue el primero en dar la vida por ellas. Se explica así que la Iglesia, desde sus orígenes, haya visto en la muerte de los mártires el testimonio auténtico del amor que constituye la esencia misma de la santidad.

Su Causa de Beatificación ha seguido el proceso y estudio en Roma. Se Clausuró el Proceso de Canonización por declaración de Martirio en su etapa Diocesana en Madrid el día 21 de Abril de 2001.

El día 3 de Junio, el Santo P. Francisco  ha autorizado a la Congregación para las Causas de los Santos a promulgar el decreto de Beatificación y dice así: "El Martirio de las Siervas de Dios Aurelia (en el siglo Clementina Arambarri Fuente) y Tres Compañeras, Hermanas Profesas de las Siervas de María Ministras de los Enfermos; muertas por odio a la Fe en España en 1936"

                            Proclamadas BEATAS, en el Año de la Fe, juntamente con los numerosos Mártires del siglo XX en Tarragona el día 13 de Octubre de 2013.

522 han sido los mártires Beatificados en esta gran celebración, presidida por el  Cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y representante del Papa Francisco. 

      Rendimos nuestro homenaje de gratitud al Señor por este gran regalo para toda la Congregación, en este Año de la Fe, al reconocer y poner ante el mundo el ejemplo de fe de nuestras Hermanas que estuvieron prontas a dar la vida por seguir a Jesucristo, nuestro Señor y Salvador.
           

ORACIÓN  A LAS BEATAS MÁRTIRES:

AURELIA, AURORA, DARIA Y AGUSTINA

Te bendecimos Padre, porque en cada etapa de la historia, no dejas de suscitar en tu Iglesia testigos de la fe, que hacen presente tu fidelidad y tu pacto de amor con los hombres.

Tú elegiste a las Beatas Aurelia,   Aurora, Daria y  Agustina para que con sus vidas de servicio a los enfermos y a las familias que sufren, fueran un reflejo de tu amor que nunca abandona a los hombres.

Tú hiciste fuerte su debilidad y por Ti, dieron testimonio de su fe hasta derramar su sangre.

Concédenos el ser, como ellas, testigos auténticos de la fe que profesamos y la gracia que hoy te pedimos por su intercesión, para tu mayor gloria. Amén.

 

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